Sobre este lugar
Bloque de piedra en la esquina de la Lonja del Monasterio donde la tradición afirma que Santa Teresa de Ávila se detuvo a descansar durante una de sus visitas al Real Sitio, un símbolo de devoción popular.
Bloque de piedra en la esquina de la Lonja del Monasterio donde la tradición afirma que Santa Teresa de Ávila se detuvo a descansar durante una de sus visitas al Real Sitio, un símbolo de devoción popular.
En la esquina que une las explanadas de la Lonja se encuentra este bloque de piedra a la que se dan diferentes interpretaciones. La más romántica dice que la santa se sentó en esa piedra para reponer fuerzas en un día acalorado en el que visitó a Felipe II. Según la leyenda Dios le envió una ráfaga de viento fresco que aún hoy disfrutan quienes se sientan en ella. Otros aluden a que la piedra es un guardacantón para evitar que los carros de bueyes que transportaban materiales de obra y posteriormente otros útiles, materiales y provisiones, chocasen con la esquina cuando la doblaban. Otra explicación dice que se colocó en el lugar en que caen las aguas del tejado del Monasterio, de ahí que tenga esa forma horadada en su parte de arriba. Finalmente también se dice que se trata de un vórtice energético, de los muchos que se encuentran en el Monasterio, que quedó señalado de esta forma en su exterior.
Bloque de piedra en la esquina de la Lonja del Monasterio donde la tradición afirma que Santa Teresa de Ávila se detuvo a descansar durante una de sus visitas al Real Sitio, un símbolo de devoción popular.