Sobre este lugar
Grandes explanadas de piedra granítica que rodean el Real Monasterio por sus fachadas norte y oeste, espacio monumental que realza la majestuosidad del conjunto arquitectónico y da acceso a sus principales entradas.
Grandes explanadas de piedra granítica que rodean el Real Monasterio por sus fachadas norte y oeste, espacio monumental que realza la majestuosidad del conjunto arquitectónico y da acceso a sus principales entradas.
Grandes explanadas de piedra granítica que rodean el Real Monasterio por sus fachadas norte y oeste, espacio monumental que realza la majestuosidad del conjunto arquitectónico y da acceso a sus principales entradas.
Encargado por Felipe II, es la obra más emblemática del renacimiento tardío español. En ella se define el llamado estilo herreriano que, derivado de la influencia italiana, se fundamenta en la grandiosidad de los volúmenes y el protagonismo de las líneas sobre los elementos decorativos, que dan al conjunto una imagen de solidez y austeridad.
Iniciado por Juan Bautista de Toledo (1563) y acabado por su discípulo Juan de Herrera (1589), alberga en su interior una distribución de espacios con funciones específicas y únicas.
Por su interés destacan la Sala de las Batallas, el Patio de los Reyes, la Basílica, el Coro, la Sacristía, los Panteones de los Reyes y los Panteones de los Infantes, la Biblioteca, las Salas capitulares, los Jardines del Palacio, especialmente el Jardín de los Frailes.
En 1984 la UNESCO declaró el monumento como Patrimonio de la Humanidad.