Desde mediados del XIX la población estacional de San Lorenzo, procedente la mayor parte de Madrid, fue constituyendo una nueva «Corte» burguesa atraída por la salubridad del lugar y sus atractivos paisajísticos y monumentales.
En la actualidad el barrio «elegante» de principios del siglo XX más reconocible y que mayor número de edificios conserva, es sin duda el Plantel, construido en los terrenos desamortizados del antiguo plantel de árboles frutales de Felipe II detrás de los edificios de la Casa de la Compaña y la Casa de Infantes. En 1912 ya estaba resuelta su parcelación y articulación viaria en función de una calle principal llamada Leandro Rubio.
En la Colonia El Plantel predomina el estilo neomudéjar, caracterizado por los frisos y paneles decorativos de ladrillo, grandes aleros pronunciados de madera sobre jabalcones y cubierta de teja roja plana; según un periódico local, «en conjunto presenta un aspecto distinguido» según el gusto del momento; el nuevo barrio dispuso incluso de su propia conducción de aguas en unos momentos de general escasez en San Lorenzo.
Sus edificaciones serán algunos edificios residenciales y grandes casas de vacaciones rodeadas por importantes jardines para la burguesía madrileña.
Entre ellas son destacables la villa «El Capricho» (c/ Leandro Rubio 4), la villa «Toki-Ona» (c/ Coronel de Diego 6), «Villa Paz» (c/ San Conrado 7), «Villa Conchita» (c/ Leandro Rubio 7), «Villa Manolita» (c/ Leandro Rubio 9), «Villa Augusta» (c/ Leandro Rubio 13), y especialmente la villa «Cumbres Altas» (c/ Marqués de Borja 1).